¡Hola, mucho gusto!
Primero que todo, Bienvenid@s.
Mi nombre es Raiza Linares para los que no me conocen, pero mis amigos más cercanos me dicen “Rai”, tengo 27 años y actualmente soy estudiante de comunicaciones.
Se supone que en esta primera entrada yo me presente y los tenga que impresionar demasiado para que sigan leyéndome, pero realmente a mí me cuesta pensar en cómo debo impresionar a la gente cuando los gustos de todos son tan relativos, así que en este pequeño espacio solo les voy a contar un poco de mí y de por qué decidí dejar de escribir solo para mí y empezar a compartir con todos ustedes.
A mi edad no soy lo que soñaba cuando tenía 13
años y pensaba que a los 25 ya tenía que estar casada, con carrera, casa,
carro, familia con bebes y perro a bordo, lo único con lo que he podido cumplir
es con el perro y eso jajaja creo que muchos de mi generación hemos pasado o
estamos pasando por ese choque existencial de preguntarnos:
- ¿si
somos lo que hemos soñado ser? o tenemos lo que queríamos tener?
Yo respondí que "no" a las anteriores preguntas,
no soy nada de lo que pensaba ser, pero si soy lo que estoy construyendo ahora
y a pesar de todo, me gusta en lo que mi vida se está convirtiendo. Creo que
durante mis últimos 2 años de vida he evolucionado más que en cualquier otro
momento, me he tenido que reconstruir incontables veces ante muchas situaciones
y he aprendido que estamos cambiando todo el tiempo, pero esto me ha ocasionado
un desaprender constante de costumbres, creencias y hábitos que tenía implantados
desde muy chiquita, lo que me ha hecho preguntarme:
-si soy
feliz? ¿qué quiero para mi vida? ¿qué me mueve? ¿qué me apasiona?, y de todas esas
preguntas y respuestas inconclusas he descubierto que he vivido con miedo mucho
tiempo.
Si, Miedo hacer las cosas que realmente me
mueven.
Desde muy pequeña siempre fui habladora
demasiado sociable, mi mamá dice que hago amigos hasta en la fila del banco
jajaja me llena de emoción ayudar a los demás, me hace sentir viva saber que
puedo aportarle un granito de arena a alguien para su vida, con el tiempo me volví
buena consejera eso si como dice el dicho: "Nadie es profeta en su propia tierra", jajaja mala aplicándolos. Pero descubrí que me gusta escuchar a los demás, que me hace
bien hacer sentir bien a las personas a través de mis palabras y a veces sí que
son necesarias, todos en algún momento de nuestra vida necesitamos quien nos
escuche, quien nos de dos o tres frases alentadoras o desgarradoras, -¡Gente yo también
lo he necesitado incontables veces!, pero también sé que en un porcentaje muy
alto la mayoría de las cosas que quisiéramos expresar nos avergüenzan, o nos
causan temor, nos asusta que nos juzguen porque para eso sí que somos buenos,
yo como método para no morir ahogada en mi propio lodo mental, decidí escribir,
bueno desde muy pequeña lo hago, de hecho mi mama se enteraba de mis crisis
existenciales de adolescente por medio de cartas que le dejaba, o de leerme mis
cuadernos.
Contar
mis historias en papel me hace sentir mejor, constantemente soy la que le
escribe las frases a mis amigas cuando necesitan un mensaje pa´ el novio, el
flete, el culito (llámelo como quiera), o como decir alguna vaina cursi que no
suene tan rebuscada, pero últimamente la gente que no conozco me escribe con
facilidad para pedirme consejos, o contarme historias de su vida que creen que
son similares a cosas que yo he pasado, procesos que yo he vivido o simplemente
porque por algún motivo mágico les genera confianza contarme sus crisis, miedos
y alegrías, me gusta saben, me hace bien saber que puedo servirle a alguien más
aun sin conocerle. Hice un análisis rápido de esas cosas hace poco y me di
cuenta que con la onda de redes sociales nos identificamos fácilmente con lo
que nos pasa viéndolo en otra persona, somos un espejo constante y se nos hace más
fácil sentir familiaridad con las personas cuando vemos a otro haciendo o atreviéndose
a decir lo que nosotros no somos capaces, por esto me anime a escribir públicamente
porque siento que quizás es una manera linda de aportar, aparte creo que es
dejar un temor atrás, romper el miedo e intentar desarrollar de manera más
formal una habilidad que quiero pulir y es la escritura, no sueño con ser
escritora, pero si me emociona saber que mis palabras verbales o escritas le
puedan hacer bien al mundo. Aparte generarnos un espacio de desahogo o
identidad en el que podamos decir o expresar sin miedo a que nos juzguen,
recibir un consejo o darle un par de palabras de amor a alguien que quizás las
necesite. Este es un espacio para expresar lo que mi alma me pide, para permitirme
ser más yo, para contar historias, para apoyar, aportar o ser una herramienta
que nos permita romper el miedo a muchas cosas en nuestra vida.
Gracias por leerme hasta aquí, bienvenid@s a este pequeño blog, pueden dejar sus comentarios con respeto hacia todos, compartir este pequeño texto para que alguien mas haga parte, los invito a que nos compartan sus historias en la cajita de mensajes que verán en el lado izquierdo de la pantalla o ha contarnos algo por lo que quieran recibir un consejo mío o de todos los que estamos aquí.
¡Visítenme cada semana!
Es un espacio en el que les contare experiencias propias y ajenas, donde vamos hablar de amor propio, sexualidad, amor - desamor, bienestar, felicidad, miedo a la soledad, entre otros muchos temas que podrían ayudarnos a todos a ver la vida un poco menos caótica y alivianar el alma.
Los espero.
Besos y Abrazos. Rai.

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